Hoy no fue como ayer. Fue un par de tonos más oscuro.
Me levante sabiendo que él y yo tendriamos que compartir un par de horas y parece que mi cuerpo se indispuso en el instante en que recordé esto.
Pasaron unas cuantas horas más. Él se demoró (me dijo que hariamos esta "cuestión" temprano). Desayunó con sus hermanos, me fastidio y se lo dije, habiamos quedado hacer esto temprano. Yo ya estaba lista. "¿Qué hacer mientras lo espero?". Empecé a imprimir unas cuantas copias del horario de mi penúltimo ciclo en la universidad. "Ya me desocupé. Empezamos?" me dijo mientras pasaba a su cuarto para lavarse los dientes.
Estaba sosteniendo el último horario que había recortado para pegarlo en mi escritorio cuando volvió, antes de verlo, escuche un sonido alto, eran gritos: "No era que estabas lista? No me has reclamado que porque te hago esperar? Porque me reclamas si nisiquiera estas lista?" Traté de explicar que mientras el tomaba desayuno, yo decidí realizar una actividad más, hasta que él se desocupe. Sus gritos me enmudecieron. No era como otros días, donde sus gritos siempre funcionaron como catalizador para que mi voz se alzara para dar mi opinión, mi argumento, la versión mía.
Esta vez mi voz no salió. Mis ojos no lo miraron. Sentí en la garganta un murmullo ahogarse. El siguió de largo, con la voz en alto aún. Mi horario no estaba pegado correctamente en el escritorio, tal vez después. Escuche un "trabajaremos en el comedor" un poco más equilibrado, seguido de "lleva tu calculadora". Cogi la máquina, la cartuchera y fui hasta el comedor. Me paré al lado de la silla principal.
"Esto que te voy a enseñar no es un favor para mi, es un favor que te estoy haciendo. Así que tu debes adecuarte a mis horarios y si es posible a mi estado de animo." Mire la cartuchera y la calculadora. Mis ojos ardían, el lado izquierdo de mi pecho se oprimia, el aire no entraba facilmente. Respiré.
Una hora y media más tarde habiamos terminado la clase intensiva de materias nuevas. Los animos estaban más calmados.
El día paso como uno más. En mi cuarto, tratando de arreglar el horario. Boté un par de papeles que sobraban en mi habitación. Y aún necesito ordenar el par de ciclos que siguen en las repisas.
En la noche ella vino un momento a mi cuarto, como todos los días. Él, después de su siesta también. "No debemos olvidarnos de visitar una universidad por lo menos. De preferencia la que tiene convenio con la Pacífico. Haces tu master en la Pacífico y te transfieres a esa universidad... Claro, podrías hacerlo también en la Católica o en ESAN. La que prefieras."
Volví a sentir un murmullo ahogarse en mi garganta. El lado izquiero de mi pecho sintió un dolor agudo una vez más. Opresión. No dije nada. Pero acá puedo decir un poco más que nada. Hoy quise volar.
Thursday, March 18, 2010
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